0 1 2 y 3 Qué huevos escoger

Foto de un ejemplar de gallina de la granja ecológica que nos suministra.
El color rojo intenso y el erguimiento de la cresta signos de la salud y vitalidad de una gallina.

Con el lanzamiento de nuestra apuesta gastronómica que nos define, fue una decisión importante en su día apostar por un gran cambio con respecto al género de nuestra materia prima. Fue entonces cuando empezamos a introducir el concepto BIO en nuestra carta.

Empezamos introduciendo cerveza, vino, café e infusiones ecológicas en nuestra carta de bebidas y harina ecológica para la elaboración de nuestros crêpes, a la vez que limamos algunas asperezas con algunos productos de nuestras preparaciones haciéndolas más saludables y también más fieles a las recetas originales, caso es nuestro crepe oriental con pollo de corral y especias orientales o nuestro carbonara preparado con guanciale y queso pecorino.

Encaminados por esta senda, y con una fuerte convicción de seguir contribuyendo a cuidar de la salud de nuestros clientes, escribimos este post para dar la bienvenida a nuestro nueva incorporación, los huevos ecológicos en todas nuestras elaboraciones.

La calidad de los alimentos puede ser un concepto subjetivo, cada consumidor dependiendo de sus propias vivencias puede atribuir distintas características al concepto de calidad. Sin embargo, existen parámetros objetivos para cada tipo de alimento definidos por la legislación y por las instituciones para velar por la seguridad y la protección del consumidor.

El huevo es un alimento que en España se consume de forma muy habitual, siendo un componente básico de la dieta mediterránea. Después de la Segunda Guerra Mundial, la principal preocupación social fue abastecer a la población con alimentos, es decir, los gobiernos europeos y los productores de alimentos se centraron en obtener grandes cantidades de alimentos. Pero en los años 70 y 80, los excedentes de producción comenzaron a plantear problemas, de manera que la Política Agraria Comunitaria (PAC) cesó el fomento de la agricultura cuantitativa para apoyar la producción de alimentos de calidad.

Desde este punto de vista generalista, un alimento es de calidad cuando reúne todas las características físico-químicas y organolépticas que se consideran corrientes en ese alimento.

Hace unos cuantos años que todos los huevos tienen marcado en la cáscara una numeración que permite no solo conocer el tipo de producción de los huevos y su procedencia sino que permite finalmente escoger en qué condiciones y qué alimentación queremos que tengan las gallinas que pondrán los huevos.

Cierto es que cuanto mejor vivan las gallinas más caros serán los huevos y que el precio de una docena de huevos de tipo 0 puede perfectamente doblar el precio de una docena de tipo 3. Pero más allá de parecer una obligación moral con los animales, es también cuestión de nuestra salud, ya que las propiedades y nutrientes no serán los mismos.

Los huevos cuentan con gran cantidad de vitaminas, especialmente A, B2, B12, D y E, además de minerales tales como fósforo, selenio, hierro y zinc. Ello contiene beneficios para el organismo de forma general.

Diversos estudios han corroborado que los huevos son buenos y que lejos de los que se pensaba anteriormente no aumentan el colesterol y su consumo moderado aporta al organismo gran cantidad de nutrientes, regulando nuestras funciones internas,  ayudando a la formación de tejido muscular y protegiéndonos contra enfermedades.

Descripción: http://2.bp.blogspot.com/-vbmEs9jANSs/UZnxHOQ45YI/AAAAAAAAA3A/vDQVhjx-8t8/s1600/Captura+de+pantalla+2013-05-20+a+las+11.46.46.png
1-El código 0 identifica a los huevos de gallinas camperas con alimentación ecológica.
Las gallinas son criadas en libertad y alimentadas con pienso natural sin insecticidas ni componentes transgénicos.
El código 1 identifica a los huevos camperos.
Las gallinas están alimentadas con pienso tradicional y viven en naves con acceso al exterior.
El código 2 identifica a los huevos de gallinas criadas en suelo.
Las gallinas son alimentadas con pienso tradicional y viven en naves sobre el suelo pero sin acceso al exterior.
El código 3 identifica a los huevos de gallinas criadas en jaulas acondicionadas.

2- Es el código del país de la UE. Para España es ES.

3- Es el código de identificación de la granja de producción: los dos primeros dígitos la provincia, los tres siguientes el municipio y por último el establecimiento.

 

Para poder evaluar el bienestar de los animales, los veterinarios utilizan los principios referenciales europeos de Welfare Quality, que valoran diferentes parámetros relacionados con la alimentación, el alojamiento, la salud y el comportamiento de los animales. Uno de los apartados hace referencia a que el animal debe de tener facilidad de movimiento. Las gallinas para su propio cuidado corporal y mantener su confort necesitan extender y agitar las alas, y se entiende que en las jaulas es imposible que realicen este tipo de actividades.

Además, la vida enjaulada es perjudicial para la salud de las aves. “Las condiciones de hacinamiento provocan problemas de osteoporosis, una pérdida de la estructura ósea. La debilidad de los huesos puede llevar incluso a la parálisis y la muerte del animal. A día de hoy Sanidad comprueba el cumplimiento de la ley. Si se cumplen los centímetros de las jaulas y si las gallinas tienen comida y agua. A no ser que haya unos problemas de salud muy grandes, tampoco pueden actuar”, comenta el veterinario Alfonso Senovilla en su cita del país en julio de 2018 (mencionado arriba).

Y aunque la directiva europea obligó a que todas las granjas de gallinas cambiaran sus jaulas a partir de 2012 por las llamadas “acondicionadas”, con las que se pretendía paliar los principales problemas del sistema, el problema más grave parece ser el bajo índice de inspecciones, ya que visitar cada año las granjas de gallinas ponedoras que existen en España es inabarcable para el Ministerio de Agricultura.

“Mantener a los animales en unas condiciones de bienestar óptimas, teniendo en cuenta la producción intensiva que tenemos en nuestro país y en toda Europa, es muy difícil. Se quiere sacar muchos productos muy baratos y eso solo se consigue metiendo a muchos animales en poco espacio”, denuncian muchos veterinarios del sector.

 

La producción ecológica de gallinas ponedoras es un sistema regulado que permite que las gallinas tengan acceso libre a los patios exteriores, con una alimentación basada en ingredientes procedentes de agricultura ecológica y sustancias agrarias naturales y la sanidad de los animales se basa principalmente en la prevención, prohibiéndose las mutilaciones rutinarias, y dando prioridad a la utilización de razas o linajes autóctonos, que mejor se adapten a las condiciones ambientales.

La alimentación condiciona enormemente la calidad de los huevos y las diferencias nutricionales. La calidad del huevo permite además, conocer las condiciones de producción de las gallinas, ya que está estrechamente relacionada con la salud de las mismas, su alimentación y su bienestar animal.

Desde el equipo de Post Fata, conscientes de está situación, hemos decidido depositar nuestra confianza en una de las granjas que producen estos huevos ecológicos y no sólo eso, sino que también fuimos a conocer sus instalaciones.

 

“Gallinita, gallinita, tú que eres tan bonita…” tampoco hace falta hablar así a las gallinas para que den huevos, pero si tratar a este animal de la mejor manera posible para que estos huevos sean buenos. Es lo que hace Antonio en su granja, y nosotros alabamos su trabajo y le damos las gracias de que existan personas como él. Gracias por elegirnos como restaurante donde distribuir tu preciado tesoro.

 

Antonio y su gallinas